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Comencé a escribir este tema con la intención de ofrecer un homenaje al maestro Morante, que admiro y respeto profundamente, y cuyo toreo tanto me ha emocionado.

Pero durante el camino decidí ampliar el concepto y rendir pleitesía también a la tauromaquia, a ese maravilloso mundo entre la vida y la muerte, el valor y la creatividad, la locura y la bendición.

Es por eso que esta sinfonía de sueños habla del toreo y del maestro Morante de la Puebla, como ejemplo máximo de la luz y el arte.

Mi amor por los toros es incondicional.

En la vida, las emociones lo son todo. Y el toreo me ha hecho llorar, pensar, creer e ilusionarme en demasiadas ocasiones como para no tenerlo marcado a fuego en mis entrañas.

Además de este pasodoble, he escrito varios artículos y estoy preparando un libro de poesía taurina (además de otro proyecto literario más ambicioso que no sé si se hará realidad).

Pero mi pequeña aportación a este mundo se completa con un libro infantil pedagógico (y también divertido), sobre los toros. Porque es necesario que los niños conozcan este arte, que llegue a ellos, más allá de los filtros censuradores de esta dictadura de lo políticamente correcto.

Es por eso que ofrezco la descarga gratuita de Buenacara, en los toros en su página web: Descargar el libro

¡Ningún niño sin Buenacara! ¡Ningún niño sin conocer la tauromaquia!

 

Aunque la letra y la música son mías, es necesario destacar y agradecer la colaboración de varias personas:

  • Manolo García Peydró (arreglista y director de la grabación): un gran amigo y espectacular músico, que siempre le ha dado un brillo especial a mis canciones. Además, mejoró la introducción de guitarra con sus enormes conocimientos y la interpretó por mí en la grabación.
  • Eva Arias: cuya voz llena de emoción este humilde pasodoble. Desde el primer momento supe que merecía la pena dejar de lado mi vanidad y dejar que otra persona interpretara esta canción por mí. Por suerte, encontré a la persona idónea, tanto por su voz como por su profesionalidad.
  • Miguel Marcos: un pianista que fue novillero y que lleva el arte y la bohemia como mejor bandera. Un genio, un figura, un rey.

Y tampoco quiero olvidar la inestimable colaboración de Ana García (violín), Sebastián Domingo «El Sebas» (guitarra) y Jacobo Cardells (máster y edición).

Gracias a todos por echar un capote a este humilde soñador.

José Vicente Ríos